«¡Otra llaga en la boca!» «¡Me duele muchísimo comer y hablar; es insoportable!» Si sufres de úlceras bucales recurrentes, sin duda conoces muy bien este dolor. Las úlceras bucales, comúnmente conocidas como «aftas», se manifiestan como lesiones redondas u ovaladas en la mucosa oral, afectando gravemente la capacidad de comer y la calidad de vida en general. Su tendencia a reaparecer las convierte en una importante fuente de malestar físico y psicológico.
¿Por qué son tan difíciles de curar las úlceras orales recurrentes?
Las causas subyacentes de las úlceras orales recurrentes son complejas y multifacéticas, e incluyen predisposiciones genéticas, disminución de la inmunidad, altos niveles de estrés, deficiencias vitamínicas y traumatismos locales. El problema fundamental radica en la incapacidad de la mucosa oral para cicatrizar rápidamente, lo que crea un caldo de cultivo para las infecciones bacterianas y genera un círculo vicioso de daño, infección, cicatrización lenta y recaída.
Nuestra boca es como un "campo de juego para las bacterias". Una vez que se forma una úlcera, es como una herida en la piel expuesta a agua sucia, lo que hace que la cicatrización sea prácticamente imposible. Sumado a la escasa circulación sanguínea en la mucosa oral, cualquier daño provoca una falta de oxígeno y nutrientes. Por lo tanto, los glóbulos blancos y otras células inmunitarias tienen dificultades para llegar rápidamente a la zona afectada, lo que resulta en una inflamación prolongada y tiempos de cicatrización más largos, una razón clave de su frecuente recurrencia.
Por lo general, podríamos recurrir a tratamientos como la crema de sandía o los parches para úlceras para aliviar los síntomas. Sin embargo, para quienes luchan contra casos persistentes que ocurren más de tres veces al mes, son extremadamente dolorosos o cuyo tiempo de curación supera una semana, la terapia de oxígeno hiperbárico (TOHB) está surgiendo como una nueva opción eficaz.
¿Qué es la terapia de oxígeno hiperbárico (TOHB)?
Durante la oxigenoterapia hiperbárica (OHB), los pacientes ingresan a una cámara hiperbárica sellada donde la presión ambiental se eleva a más de una atmósfera (simulando la presión que se encuentra a una profundidad de 10 a 20 metros bajo el agua), mientras inhalan oxígeno puro. En este entorno de alta presión, el oxígeno se disuelve significativamente en la sangre y los fluidos tisulares, actuando como un "vehículo de suministro de oxígeno" que nutre rápidamente diversas partes del cuerpo, incluida la mucosa oral, que suele estar poco irrigada.
Numerosos estudios clínicos han demostrado que la oxigenoterapia hiperbárica adyuvante en el tratamiento de casos de úlcera refractaria no soloacelera el proceso de curaciónpero también disminuye la probabilidad de recurrencia y alivia los síntomas del paciente, lo que ofrece una nueva y prometedora estrategia terapéutica.
Los tres beneficios clave de la oxigenoterapia hiperbárica para las úlceras orales:
1. Inhibición del crecimiento bacteriano anaeróbico: HBOTsuprime el crecimiento de bacterias anaeróbicas propensas a infeccionessobre la superficie de la úlcera, reduciendo el riesgo de infección y, en esencia, "desinfectando" la úlcera.
2. Promoción del metabolismo y la regeneración celular: Mejora el metabolismo, la división yregeneración de células de la mucosa oral, facilitando la rápida formación de tejido nuevo.
3. Mejora de la actividad inmunitaria: La oxigenoterapia hiperbárica (OHB) aumenta la actividad de los glóbulos blancos, mejorando la inmunidad local y disminuyendo la probabilidad de recurrencia de la úlcera.
¿Quiénes son candidatos adecuados para el tratamiento con oxígeno hiperbárico?
No todos los casos de úlceras orales requieren oxigenoterapia hiperbárica; esta se dirige principalmente a los casos "difíciles de tratar", entre los que se incluyen:
Pacientes que sufren úlceras orales recurrentes con al menos tres episodios al mes, para quienes los medicamentos convencionales (como parches para úlceras o antiinflamatorios) han resultado ineficaces.
Pacientes con úlceras grandes (de más de 1 cm de diámetro) acompañadas de dolor intenso que dificulta la alimentación y el habla.
Úlceras que tardan más de una semana en curarse o que presentan síntomas como erosión y sangrado.
Personas con sistemas inmunitarios debilitados (como diabéticos o usuarios de esteroides a largo plazo) que experimentan ulceraciones frecuentes.
Para quienes padecen úlceras leves y ocasionales, la atención y la medicación estándar son suficientes sin necesidad de terapia de oxígeno hiperbárico.
¿Cómo es el proceso de tratamiento? ¿Es seguro?
Muchas personas expresan su preocupación por las molestias que puedan experimentar dentro de la cámara hiperbárica; sin embargo, el proceso de tratamiento suele ser suave y muy seguro.
Una sesión de oxigenoterapia hiperbárica (OHB) suele durar unos 100 minutos e incluye tres fases: presurización, estabilización de la presión durante la absorción de oxígeno y descompresión. Durante la presurización, algunas personas pueden sentir presión en los oídos, similar a la que se experimenta durante el despegue de un avión, que se alivia tragando o bostezando. La fase de estabilización consiste en sentarse tranquilamente e inhalar oxígeno en un ambiente cómodo donde los pacientes pueden escuchar música o ver vídeos. La descompresión es similar a la presurización, con solo una leve molestia.
Si padece aftas bucales recurrentes y los tratamientos convencionales no le han dado resultados satisfactorios, considere la terapia de oxígeno hiperbárico. Este método, suave y seguro, mejora significativamente el proceso de curación de las aftas, ayudándole a romper el ciclo de recurrencia.
Sin embargo, es fundamental consultar con un médico especialista en el departamento de odontología o medicina hiperbárica de un hospital de buena reputación para determinar si esta terapia es apropiada para su situación específica y para desarrollar un plan de tratamiento personalizado.
Fecha de publicación: 6 de marzo de 2026
