Las infecciones fúngicas plantean desafíos importantes en la práctica clínica, a menudo provocando problemas de salud recurrentes en los pacientes. Incluso después del tratamiento, las personas pueden experimentar un resurgimiento del crecimiento fúngico, particularmente cuando existen afecciones subyacentes que comprometen el sistema inmunitario, como la diabetes o el lupus. Los medicamentos antimicóticos pueden exacerbar el daño a la función hepática y renal, lo que puede provocar fracasos terapéuticos potencialmente fatales. En este contexto, se ha propuesto la terapia de oxígeno hiperbárico (TOHB) comoun tratamiento coadyuvante para infecciones fúngicas invasivas.
Comprender la terapia de oxígeno hiperbárico
La oxigenoterapia hiperbárica es un tratamiento médico que consiste en respirar oxígeno puro en una cámara presurizada a más de una atmósfera. Este mecanismo de tratamiento único funciona principalmente a través de:
1. Mejora de la hipoxia: La oxigenoterapia hiperbárica (OHB) aumenta la presión parcial de oxígeno en la sangre, lo que facilita una mejor difusión del oxígeno en las células de los tejidos y corrige eficazmente las condiciones hipóxicas que prevalecen en diversas infecciones.
2. Respuesta vascular: El tratamiento provoca la constricción de los vasos sanguíneos, reduciendo el volumen sanguíneo local y el edema, al tiempo que mejora el suministro de oxígeno a los tejidos.
3. Efectos antimicrobianos: Si bien la oxigenoterapia hiperbárica muestra cierta acción inhibitoria contra ciertas bacterias anaerobias y aerobias, su efecto fungicida directo sobre los hongos, específicamente Candida, es limitado.
Infecciones por Candida y principios de tratamiento
Al tratar las infecciones por Candida, las estrategias de tratamiento deben adaptarse según la localización y la gravedad de la infección:
Infecciones locales: Para la candidiasis superficial que afecta la piel y las mucosas, se suelen emplear antifúngicos tópicos como el ketoconazol o la nistatina junto con cuidados higiénicos.
Infecciones sistémicas: Las formas más graves que afectan a la sangre o a los tejidos profundos requieren agentes antimicóticos sistémicos como el fluconazol o la anfotericina B, con dosis ajustadas según el cuadro clínico.
Posible papel coadyuvante del oxígeno hiperbárico en el tratamiento de la candidiasis.
Si bien la oxigenoterapia hiperbárica no es un tratamiento principal para las infecciones por Candida, puede ofrecer beneficios complementarios en situaciones específicas:
1. Mejora de la circulación sanguínea local: Para las infecciones por Candida que afectan la piel o las membranas mucosas, la oxigenoterapia hiperbárica (OHB) puede mejorar la circulación sanguínea local y reforzar laCapacidad de reparación de tejidosy mejorar la eficacia de los medicamentos antimicóticos.
2. Alivio de la hipoxia: En los casos en que las infecciones por Candida provocan complicaciones graves, como neumonía que causa dificultad respiratoria, la oxigenoterapia hiperbárica (OHB) puede aliviar la hipoxia y crear condiciones favorables para los tratamientos antimicóticos.
¿Puede la oxigenoterapia hiperbárica ayudar con otras infecciones?
La terapia de oxígeno hiperbárico ha demostrado potencial como tratamiento de apoyo para diversos tipos de infecciones, especialmente aquellas causadas por bacterias anaerobias como las especies de Clostridium. Los mecanismos incluyen:
Conclusión: El enfoque integrado para el tratamiento de las infecciones fúngicas1. Creación de un entorno con alto contenido de oxígeno: La oxigenoterapia hiperbárica (OHB) aumenta la presión parcial de oxígeno en los tejidos infectados, interrumpiendo el entorno anaeróbico en el que prosperan estas bacterias e inhibiendo su crecimiento.
2. Mejora de las funciones inmunitariasAl aumentar la disponibilidad de oxígeno, la oxigenoterapia hiperbárica (OHB) mejora la capacidad bactericida de las células inmunitarias, como los neutrófilos y los macrófagos, lo que mejora la capacidad del organismo para eliminar los patógenos.
3. Reducción de la inflamación y el edema: Esta terapia puede reducir el edema tisular y mejorar la microcirculación, lo que facilita una recuperación y cicatrización más rápidas.
Aplicaciones específicas de la oxigenoterapia hiperbárica
Gangrena gaseosa y tétanos: En infecciones anaeróbicas graves, la oxigenoterapia hiperbárica (OHB) es un tratamiento complementario fundamental que puede mejorar significativamente los resultados clínicos cuando se combina con la intervención quirúrgica y los antibióticos.
Infecciones del pie diabético: La oxigenoterapia hiperbárica puede mejorar la cicatrización y reducir el riesgo de amputación en pacientes diabéticos que sufren úlceras en los pies complicadas por infección.
Tratamiento de la exposición al moho con terapia de oxígeno hiperbárico
El uso de la oxigenoterapia hiperbárica (OHB) en casos de exposición al moho tiene una eficacia variable según las circunstancias individuales. Entre las posibles ventajas se incluyen:
Mejora de la función inmunitaria: Al elevar los niveles de oxígeno, la oxigenoterapia hiperbárica puede potenciar la actividad de las células inmunitarias responsables de combatir los patógenos fúngicos.
Inhibición del crecimiento de hongos: Algunos estudios indican que un ambiente hiperóxico puede disuadir el crecimiento de mohos específicos, en particular de especies de Aspergillus.
Mejora de la deficiencia localizada de oxígeno: Las infecciones por moho pueden provocar hipoxia; la oxigenoterapia hiperbárica (OHB) puede ayudar a normalizar estos niveles y a reparar los tejidos.
Limitaciones y consideraciones
Es fundamental reconocer que la oxigenoterapia hiperbárica (OHB) no es un tratamiento de primera línea, sino una terapia complementaria a los medicamentos antimicóticos. La respuesta individual a la OHB puede variar significativamente, y no todas las infecciones por hongos responden favorablemente a este tratamiento. Además, existen contraindicaciones estrictas, por lo que es necesario que los profesionales sanitarios realicen una evaluación cuidadosa al considerar la OHB.
En resumen, la oxigenoterapia hiperbárica puede ser beneficiosa para el tratamiento de infecciones fúngicas como la candidiasis, especialmente al abordar complicaciones como la hipoxia tisular y la disfunción inmunitaria. No obstante, los antifúngicos siguen siendo la base del tratamiento, y el enfoque terapéutico específico siempre debe ser determinado por un profesional sanitario cualificado en función de la condición particular de cada paciente. Para quienes sospechen de una infección fúngica, la consulta médica oportuna es fundamental para un diagnóstico y un plan de tratamiento eficaces.
Fecha de publicación: 13 de mayo de 2026


